martes, abril 21, 2026

Robert Entman en Madrid: ¿es posible explicar a Trump?

El politólogo Robert Entman, el jueves 16 de abril de 2026 en el Espacio LATE de Madrid.

La visita de Robert Entman a Madrid este jueves 16 de abril coincidía con la celebración del 50 aniversario del estreno de la película 'Todos los hombres del presidente', de Alan J. Pakula (1976), el célebre film que convirtió en leyenda a los periodistas del Washington Post que destaparon el escándalo Watergate. Y fue precisamente con el malogrado Nixon con quien el insigne politólogo quiso comparar a Trump, por aquello de intentar entender la actual deriva populista y carnavalesca de la democracia norteamericana. Mientras que la popularidad de Nixon entre los republicanos descendió del 85 al 50% a medida que se iba conociendo el juego sucio contra los demócratas en los 70, en el caso de Trump su popularidad ha salido casi indemne, manteniéndose alrededor del 88%. En su charla en el Espacio LATE de Madrid organizada por la Asociación de Comunicación Política (ACOP), Entman se preguntó qué es lo que hace a los republicanos tolerar tanta información negativa sobre Trump.

La comunicación política no sería la única variable explicativa. Cierto es que, en comparación con los 70, la esfera pública norteamericana ya no merece llamarse tal, pues está divida en dos campos, como demostraron Benkler y colegas en su libro Networked propaganda (2018): los demócratas todavía se exponen a los argumentos republicanos en medios más o menos neutrales, pero los republicanos viven en su propia burbuja de propaganda autorreferencial. Unos republicanos que, en paralelo, han abandonado el centro y se aproximan al 'iliberalismo' de partidos como el húngaro Fidesz, según los datos del proyecto Varieties of Democracy (V-Dem). Curiosamente, toda esta evolución no sería flor de un día, sino que habría arrancado precisamente en 1971, con el memorando Powell, una respuesta de las élites económicas al 'ataque a la libertad de empresa' de la izquierda. Reagan habría sido de los primeros en alterar el marco, definiendo al gobierno no como la solución, sino como el problema. Una posición que ni siquiera la izquierda se atrevería a cuestionar frontalmente, pues la alternativa de Bill Clinton no dejaría de abrazar el neoliberalismo, un concepto que, advirtió Entman, la prensa norteamericana solo aplica a países extranjeros como Argentina o Chile, nunca a su política doméstica. 

El panorama mediático en EE.UU. se caracteriza según Entman por una "reducción de la exposición al periodismo". Una esfera pública reducida conduce necesariamente a un sentido de comunidad mermado, apuntó. La vieja esfera pública distaba de ser perfecta, pero a decir de Entman al menos ofrecía una 'competencia de marcos' (frame contest) al que la mayoría de la población estaba expuesta. En esa vieja esfera donde todavía se compraban y leían periódicos, tanto las clases adineradas y universitarias como las clases medias que no habían pasado de la secundaria se exponían a un mensaje periodístico común. Ahora la lectura de prensa es claramente un signo de elitismo. 

Recordando un paper con su colega Niki Usher, Entman definió la actual esfera pública como un entorno definido por cinco 'válvulas de bombeo' digitales: las plataformas, la analítica constante de cada comportamiento, los algoritmos, los medios partidistas y los rogue actors, que pueden ser hackers o trolls como el propio Trump. Esta nueva ecología digital prima con sus algoritmos la emoción y el odio. Trump lo sabe y, a través de su discurso, contribuye a crear dos comunidades imaginadas superpuestas, el nosotros (los buenos) frente a ellos (los malos). Ausente el contrapeso del periodismo tradicional, "las élites se sienten más seguras de su poder para manipular a las masas en este nuevo ambiente de medios digitales", lamentó Entman.

En un turno de preguntas del público muy animado, Entman especuló con algunas posibles soluciones. Para contrarrestar el poder de las plataformas, las élites deben guiar la respuesta de política pública, como se está haciendo con las restricciones de acceso a los menores. En el caso particular de EE.UU., Entman no exculpa a los demócratas, que en las últimas elecciones presidenciales perdieron el apoyo de los jóvenes, los latinos, los negros y las mujeres de raza blanca, entre otros grupos demográficos. En este contexto de democracia sentimental, quizá la clave consista en contar historias que resuenen emocionalmente sin sacrificar el respeto por la verdad. No será fácil, se teme Entman, porque el miedo al cambio podría estar haciendo aflorar esa 'personalidad autoritaria' con la que Adorno y colegas explicaron el éxito del fascismo.

Entman, profesor emérito de la George Washington University, visitó Madrid de la mano del profesor Carlos Arcila, catedrático de comunicación en la Universidad de Salamanca. Anteriormente, como comentó la ex presidenta de ACOP María José Canel, Entman había participado junto a George Lakoff en el primer encuentro internacional de la asociación en Bilbao, allá por el verano de 2010. Fue un congreso estelar que reunió a dos de los más célebres estudiosos del framing, Entman desde la comunicación política, Lakoff desde la lingüística. 

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