sábado, junio 07, 2008

Obama y la naturaleza de Internet

Cuenta Joe Trippi, el consultor político que usó Internet para aupar a un desconocido Howard Dean a las puertas de la nominación presidencial en 2004, que Obama jamás habría ganado a Clinton de no ser, precisamente, por Internet. La campaña de Hillary, dice Trippi, es la más perfecta de cuantas se hayan ejecutado hasta el momento. La más perfecta entre las del viejo modelo, claro. Los contactos de los Clinton les proporcionaron donaciones millonarias. Pero Internet le dio a Obama millones de humildes donaciones que, en el agregado, dejaban pequeñas a las suculentas recaudaciones de las cenas en apoyo a Hillary. Como podemos ver en los documentales sobre animales, el trabajo en equipo de cientos, millones de hormigas puede hacer sucumbir a la más grande de las tarántulas.

McLuhan tendría sin duda algo que decir sobre Obama y la naturaleza del medio Internet. La red permite jugar en el plano local y nacional (también en el internacional, como atestiguan las redes altermundializadoras). Ayuda a los seguidores del candidato a encontrar a otros simpatizantes en su lugar de residencia (de ahí que todos los candidatos soliciten el código postal como campo obligatorio en sus formularios web), y permite también donar dinero en pequeñas cantidades, incluso de manera pautada, en forma de modestas mensualidades.

Obama es un gran candidato. Ha demostrado que la retórica y el discurso en público tienen tanta vigencia hoy como en la Grecia clásica. Este renovado vigor del discurso político se debe en parte también a Internet. En un penetrante artículo publicado en el número de junio de la revista The Atlantic, Marc Ambinder comenta que, mientras la era de la televisión primaba el ‘sound bite’ y la declaración breve e inconexa, “los discursos de Obama suenan bien en YouTube”. Habrá quien no se lo acabe de creer, pero nunca antes como ahora son tan necesarios los escritores de discursos. La oratoria revive en la era de Internet. El ‘negro’ de Obama es tan importante como el propio Obama.

En otro artículo publicado en la misma revista, Joshua Green nos revela otro de los secretos del candidato demócrata a la presidencia: Su hábil captación de la élite de Silicon Valley. Descuidados por los Clinton, los cerebros detrás las ‘start ups’ tecnológicas pusieron sus billeteras al servicio del equivalente político de una ‘start up’: Obama. Joven, diferente, con un potencial inmenso y dispuesto a comerse el mundo. Obama era un nuevo ‘hype’ en busca de mecenas. Un iPod en fase de desarrollo. Una apuesta arriesgada, pero el tipo de apuesta que gusta en Silicon Valley.

FDR parecía nacido para la radio. JFK era el epítome de la telegenia. Obama es, muy probablemente, el candidato Internet.

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2 comentarios:

jorgeg dijo...

Gran blog. ¿Conoces otro similar: forocompol.blogspot.com? Si te parece bien, podrías añadir un link.
Un saludo, y a seguir adelante.
Jorge Gutiérrez

e-Xaps dijo...

Como siempre, excelente reflexión.

Obama se volcó mucho más pronto que Hillary en la red, y no es solo una referencia en lo que comentas de recaudar fondos "estilo miles de hormigas", sino también recaudando "participación": simpatizantes, bloggers, gente que participara a través de la red, creando eventos, actividades, vídeos...

En este sentido, y gracias a las nuevas tecnologías, web 2.0, redes sociales, etc... creo que Obama ya ha superado con creces a Dean, no solo porque él sí que es candidato, sino por la gente que ha conseguido involucrar en la campaña electoral a través de Internet.

Saludos!