jueves, noviembre 03, 2016

Napoli: Internet no nos ha traído mayor diversidad audiovisual


Cuando arrancaba el nuevo milenio en el que vivimos, el concepto de ‘cola larga’, popularizado por Chris Anderson, defendía la posibilidad de que las producciones minoritarias encontrasen siempre su público gracias a la tecnología. A día de hoy, según el profesor de la Universidad de Duke (EE.UU.) Philip M. Napoli, la asunción de que Internet expandiría la diversidad de los productos que consumimos no se sostiene. En su lección magistral, con la que arrancó este jueves 3 de noviembre un seminario sobre diversidad audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, Napoli apuntó que el catálogo de productos ofrecidos por Netflix, lejos de ampliarse, se ha reducido en un 50% desde 2014. De tener unos 10.000 títulos en oferta, ahora ofrece unos 5.000. La cola larga se desintegra.

La razón parece encontrarse en los costes de las licencias (a un proveedor privado no le compensa pagar mucho por algo que casi no se ve) y en la integración vertical: cuando el proveedor, en este caso Netflix, se convierte también en productor, su incentivo para recomendar productos pertenecientes a la ‘cola larga’ es mínimo. Es más, procurará modificar sus algoritmos de sugerencias para que el usuario consuma productos hechos en casa. Así, según Napoli, se llega a la paradójica situación de que en la era digital los dos mayores predictores de éxito son la edad del producto (cuanto más reciente, mejor) y su éxito en la taquilla. Es la vuelta a los criterios de éxito de los vídeo-clubs físicos que triunfaron en los 80.

La cola larga tiene poco interés, e incluso empresas como Amazon ya delegan en una vasta red de terceros vendedores la atención hacia los productos de nicho. En el terreno puramente digital, los productos de la ‘cola larga’ desaparecen de los proveedores o intermediarios mayoritarios y se comercializan a través de agregadores temáticos como los presentes en Roku (un reproductor de streaming muy popular en EE.UU.). Las películas de terror de serie Z tienen su propio agregador (ej. Grindhouse cannel), lo que las hace solo accesibles para los fanáticos del género, no para el curioso que accede a un gran portal tipo Netflix.

La interactividad, además, tiene un lado oscuro que erosiona la diversidad audiovisual. Los proveedores digitales tienen muchísimos datos sobre nuestras preferencias, lo que reduce la incertidumbre y les da más poder predictivo para producir contenidos exitosos, eliminando cualquier incentivo de servir a la cola larga, donde yacen los productos más arriesgados y experimentales.

En definitiva: a decir de Napoli, la tecnología no nos ha resuelto el deseo de tener una mayor diversidad audiovisual a nuestro alcance. La cola larga se hace más difícil de navegar debido a su compartimentación en agregadores temáticos. El ideal del ‘one-stop-shop’ para acceder a la cola larga ya forma parte del pasado. Netflix no está interesado.

Curiosamente, en Youtube todavía se encuentra muchísmo contenido generado por los usuarios, que en cierta medida se puede considerar perteneciente a la ‘cola larga’. Esto podría cambiar si Youtube se dedicase, como hizo Netflix, a producir contenidos propios. También acechan otras grandes corporaciones. Si un contenido de usuario se revela como popular, las grandes empresas de comunicación pueden patrocinarlo o comprarlo, haciéndolo migrar de la cola a la cabeza.

Preguntado por la piratería, Napoli considera que se ha quedado relegada a los que no tienen dinero y disfrutan de mucho tiempo: los estudiantes universitarios. Bromas al margen, sí ha forzado a ciertos proveedores como HBO a desagregar productos como Juego de Tronos (la serie más pirateada en EE.UU.) para que sean accesibles fuera de la plataforma que los vio nacer.

Napoli reconoce que hablar en EE.UU. sobre políticas de medios suena a intervencionismo, de ahí que lo más práctico para incentivar un consumo diverso entre la audiencia sea la alfabetización audiovisual desde edades tempranas.

La profesora de la Universidad de Oregón Janet Wasko, también presente entre la audiencia y una de las ponentes invitadas, se mostró sorprendida de que el éxito en taquilla sea uno de los predictores de éxito online. ¿Acaso los cines no iban a desaparecer? “Si no lo han desaparecido ya”, respondió Napoli, “es que están aquí para quedarse. La gente necesita salir de casa de vez en cuando”.

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